Taquillas fin de semana: los YouTubers siguen impactando la taquilla norteamericana de un mayo histórico
El cine de terror norteamericano supera los 800 millones de dólares en todo el mundo, con tres películas dirigidas por ‘YouTubers’ concentrando un tercio de estos datos.
Buenos días,
Polémicas aparte sobre si la crítica es joven o vieja —qué tranquilidad me da no hacer crítica—, este 2026 está siendo un año de lo más estimulante a nivel de esa sensación de estar observando algunos cambios o relevos generacionales que, sin estar todavía consolidados, están ocurriendo delante de nuestros ojos. De Los Javis ganando en Cannes a Kane Parsons metiendo millones de espectadores en un laberinto de habitaciones minimalistas, este 2026 ya está dejando muchos titulares.
Lo más interesante de este momento, y algo que seguramente concentrará otros newsletters, es su coexistencia creativa, formal y comunicativa con otros formatos mediáticos. La gran tensión (industrial) no resuelta entre el cine como arte y como vehículo de comunicación es actualmente su papel cultural y social entre el mundo pre-redes y streaming y el mundo actual.
Durante mucho tiempo se ha idealizado un cine que intentaba renovar el audiovisual contemporáneo a través de la voz (quién) y el tema (qué), partiendo de una exaltación de un cine con profundas raíces formales en el cine europeo de los 60 y los 70. Esto nos ha dado enormes alegrías cinematográficas de las que podéis hablar mucho y muy bien, pero aquí, pues, me interesan menos. Lo que sí me interesa es que este cine festivalero —y necesario— ha ido quedando a la deriva, no tanto en lo popular, porque no todo tiene que ser taquilla, sino en su incapacidad para reflejar algunas inquietudes mediáticas que están apareciendo en otros lugares.
La fascinación que, desde mi punto más académico y analítico, no lo digo en plan snob, sino porque literalmente es mi trabajo, me despierta el cine de Los Javis o Backrooms es que señala una nueva forma de relacionarse con el cine y con el audiovisual. No solo en lo formalmente fragmentado, sino también en lo fragmentado a nivel mediático. Si hace 25 años el cine moderno se alimentaba de grandes cortes, elipsis y un mágico caos heredado de la generación MTV y de la publicidad, no solo con Moulin Rouge! sino con mucho del cine post-11S, como Cloverfield, 25th Hour, Safe o muchos found-footage como Paranormal Activity, hoy nos encontramos ante algo distinto.
Aquel era un cine que nacía, quizás de forma inconsciente, de la profunda herida que dejaron los atentados y de una nueva relación entre la imagen, la comunicación inmediata y los medios.

Mi ejemplo favorito sigue siendo Cloverfield, una de las películas que, más allá de gustos, mejor me ha servido para contextualizar la era post-11S, en la que la relación entre el medio (televisión, radio e internet) y el cine se tensionó de una forma especialmente visible. De hecho, es precisamente en ese momento cuando se produce la irrupción de YouTube y cuando la televisión y el cine comienzan a perder su hegemonía absoluta, no solo a nivel cultural y comunicativo, sino también en el control de lo que llamamos “narrativa”. Una de esas palabras que a veces resulta un poco pesada y que aparece constantemente en determinadas conversaciones ideológicas, pero a la que tampoco hay que tener miedo.
Backrooms y Paquita Salas son mundos opuestos, pero ambos tienen la capacidad de devolvernos a esa tensión histórica entre arte y medio como algo relevante. Son productos capaces, voluntaria o involuntariamente, de reflejar formas cada vez más híbridas de hacer y experimentar con el audiovisual.
Backrooms no tiene miedo de existir simultáneamente entre el cine, el streaming, la serie y lo amateur. No se trata de si es “buena” o “mala”, o de si me gusta o no, porque deduzco que, si estáis aquí, es porque miráis el cine más allá de eso. Y es precisamente en ese “más allá” donde inevitablemente tenemos que empezar a observar las pistas que deja un cine que, muchas veces de forma muy orgánica y más allá de cualquier “narrativa”, nace de una generación que necesita construir sus propias reglas.
Y a algunos nos toca observar y pensar qué hay detrás de todo eso.
Seguiremos teniendo un cine de festivales que bebe de la maravillosa influencia de Varda (mi diosa) o de los Dardenne (no tan mis dioses), que nadie se preocupe. Pero ahora empiezan a aparecer tendencias creativas que nacen directamente de una generación que ha crecido con las redes sociales, el streaming y YouTube, no como algo radicalmente diferente al pasado, sino como su realidad cotidiana desde que tienen uso de razón.
Según algunos medios, la audiencia de Backrooms en Estados Unidos ha sido en un 85% menor de 35 años, y más de la mitad eran menores de 25. Sus ingresos ya se colocan en los 81,5 millones de dólares con una campaña que no se ha construido desde el bombardeo constante de los Terabusters, como Mandalorian, sino desde algo mucho más calculado y específico.
El cine de terror suma enormes ingresos y solo en Estados Unidos, 523 millones de dólares con trece títulos, lo que es equivalente a un 14,5% de cuota de mercado de lo que llevamos de año. De estos, la mitad los han recaudado tres directores que han debutado viniendo de previos trabajos en YouTube.
Con estas reflexiones y estas cifras, vamos a por el análisis de las taquillas del fin de semana.
Taquilla España: El fútbol, el calor, y los escasos estrenos dejan de nuevo el fin de semana en mínimos anuales
El bache de la semana pasada persiste y, de hecho, se agudiza mucho.
Según datos provisionales de Comscore, la taquilla del fin de semana desciende a menos de 3,4 millones de euros, una cifra un 22% inferior que el pasado fin de semana y, de nuevo, la peor cifra de lo que llevamos de año. Pero como decía la pasada semana, es un bache que no sigue la lógica del resto del año y que debería estar muy vinculado a temas como la ola de calor, el futbol, y esta semana a la escasa oferta. Vemos el abismo al que nos dejó la taquilla de hace exactamente dos años, con unos nefastos 2,7 millones.
Mal, pero no toca encender las alarmas porque todo apunta a que esta semana los datos deberían mejorar sustancialmente.
Entrando en el detalle del fin de semana, la noticia más positiva la da el drama de El drama, no lo he podido evitar, que logra el mejor estreno del fin de semana con un estimado de casi 500.000€ desde 346 cines (estimado de 497.000€ que seguramente superará los 500.000€ con los datos consolidados).
La película ha generado ruido y buenos comentarios, y tiene claras opciones para mantenerse, o incluso mejorar, durante los días de entre semana y ser una alternativa relevante a otros títulos fuertes que llegan. Diamond aspira a un total que podría situarse entre los 1,8 millones de euros.
En el lado negativo está el enorme descenso de The Mandelorian y Grogu (Disney) que cae un 51% hasta los 811.000€ y apenas 3,37 millones de euros. El descenso es menos agudo que en Estados Unidos, pero con la diferencia de que su estreno fue escaso, como en general pasó en el conjunto internacional. La cifra es muy baja, pero al menos mantiene una media por sala superior a los 2.000€ por cine.
Con la llegada de cuatro grandes estrenos este fin de semana, toca pensar que la película de Star Wars va a tener problemas hasta para llegar a los 5 millones.
Michael (Universal) presenta un muy positivo mantenimiento gracias a un escaso descenso del 31% hasta los 673.000€ y ya más de más de 21 millones de euros acumulados en nuestro mercado. La cifra le permite colocarse como el segundo mayor éxito del año en España, justo por detrás de los 28,1 millones de Torrente Presidente y superando a Super Mario Galaxy. Aspira a los 23 millones de euros.
La segunda mejor noticia es el reestreno de El Señor de los Anillos: El retorno del rey (Warner), que mejoró las cifras de Las dos torres la pasada semana y estaría presentando un estimado de 270.000€ desde casi 200 salas. El número de pases es muy reducido, en muchas salas con apenas uno, por lo que son buenas cifras para los cines.
El cine español no brilla este fin de semana, con escasos ingresos de tres de los films que llegaban con relevante presencia en salas: La silla, Mallorca Connection, y Corredora.
La primera, distribuida por AF Pictures, se conforma con un estimado de apenas 35.000€ desde 169 cines, lo que supone una desastrosa media de apenas 200€ por cine. Mallorca Confidencial (Filmax) llegaba con 77 copias y presenta la “mejor” media por sala, 390€ por cine. Y Corredora (Elastica), pese a sus buenas críticas y paso por el Festival de Málaga, se queda en los 29.000€ desde 110 cines, 265€ por cine.
Taquilla USA: El fenómeno Backrooms irrumpe sorprendiendo a propios y extraños
La taquilla norteamericana cierra con el mejor dato para un mes de mayo desde 2019 y el cuarto mejor de la historia, con un estimado de 1.060 millones de dólares. Este total permite situar los ingresos acumulados de los primeros cinco meses del año en los 3.680 millones de dólares, lo que supone un relevante incremento respecto a los años pospandemia.
Para ilustrar estas cifras, en 2018 se alcanzaron los 1.040 millones y en 2019 los 1.077 millones, en ambos casos dominados por Avengers: Infinity War (2018) y Endgame (2019), que concentraron más del 35% de los ingresos del mes, equivalentes a unos 350 millones de dólares. En cambio, este año es Michael quien domina el ranking del mes de mayo, tradicionalmente reservado a franquicias y estudios. El dato del film supone el mayor para una producción original en 20 años y un hito para una empresa ajena a los estudios tradicionales.
El total de este fin de semana se coloca en un estimado de entre 177 y 178 millones de dólares, lo que mejora las cifras del pasado, que además coincidía con un previo festivo y con el estreno de Star Wars.
Siguiendo la línea del tema que abre este Newsletter, la noticia más relevante llega de los films de terror juvenil Backrooms y Obsession, que concentran un total de casi 108 millones de dólares entre ambas, entre el viernes y el domingo. La parte negativa la protagoniza The Mandalorian & Grogu, que se desploma un 69% respecto a la pasada semana, dejando al film prácticamente KO y viendo cada vez más complicado alcanzar los 200 millones de dólares en Norteamérica.
Backrooms recauda unos excelentes 81 millones de dólares, casi la mitad de estos concentrados entre los previos del jueves y el viernes, su día de mayor afluencia. Los comentarios del film han sido muy dispares y, en gran parte, esto podría haberle afectado en el día a día, ya que presenta un acusado descenso tanto el sábado como el domingo. La película no solo es ahora mismo el mayor estreno de la historia de A24, sino que ha pulverizado el récord de Marty Supreme. En apenas tres días ya es el mayor éxito de A24 en Estados Unidos y es posible que el miércoles se convierta en el primer film de la compañía en superar los 100 millones de dólares.
El futuro para este film, que apenas ha costado 10 millones de dólares, es óptimo, ya que en breve superará los 100 millones y podría terminar entre los 140 y los 160 millones de dólares.
El otro film protagonista es Obsession, que vuelve a aumentar un 10% respecto a su pasado fin de semana y alcanza los 104 millones de dólares. La cifra supone seis veces el dato de su primer fin de semana, cuando estrenó con 17 millones, y el techo de la película debería situarse entre los 160 y los 170 millones, dependiendo de cómo aguante frente a la enorme llegada de estrenos de las próximas semanas.
Focus estrenaba el drama de la Segunda Guerra Mundial, Pressure, en algo más de 1.800 salas con una campaña moderada pero con bastante presencia. El casting, tema y promoción han logrado una recaudación correcta de 5,75 millones de dólares. Este tipo de dramas que se perciben como británicos suelen tener menor relevancia en la taquilla norteamericana, por lo que es deducible que Focus espera recaudar entre 15 y 20 millones solo en este mercado.
Lo dicho, The Mandalorian & Grogu se hunde un 69% hasta los 25 millones y un total de 137,3 millones en Estados Unidos. La caída es muy a la par del 67,5% de Fantastic Four y el 68,3% de Captain America: New Brave World y empeora el dato de Thunderbolts que descendió un 56% hace justo un año. Comparando con estos antecedentes y los de Solo en 2018, es de esperar que Mandalorian se tenga que conformar con los 190 millones en el mercado norteamericano. A nivel internacional, la película suma otros 109 millones.
Destacar también el millón de dólares que añade el thriller de suspense Tuner. La película distribuida por Black Bear se perfila como su primer éxito moderado, aumentando esta semana en 440 copias y manteniendo una excelente media por sala superior a los 3.700 dólares.
Un saludo y muchas gracias por vuestra atención.
Pau








